Hacer el indio descendientes de indios y de cazadores de indios.

 

Mientras los pueblos hispanohablantes se defienden, bien de los viejos sátrapas, bien de los parvenus, nuestro caso, las cuchipandas de sus políticos y gentes que aspiran a pasar por espiritual e íntegramente intelectuales se multiplican. Y como las cuchipandas dejan tras de sí minutas y facturas de padre y muy señor mío, políticos como intelectuales se ven obligados a decir algo: -Señorito, diga argo pa’ lo de las facturas, s’il vous plaît... Los señoritos dicen algo, la prensa recoge la suma de sus algos y con ello se cierra el círculo en una Vanguardia o en un País. Panamá tendrá sus propias técnicas, derivadas de las estrategias de un país sin duda alguna más que próspero.

Y esta vez, en el VI Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Panamá, ¿quiénes eran los señoritos, dígame? Pues, aparte de los representantes políticos de Panamá y los de nuestra propia madre patria, junto con virreyes, validos y mayordomos de la una, de la otra y de la de más allá, los cargos, más o menos políticos de las respectivas academias de la lengua, así latinoamericanas como la por antonomasia academia -a cuyo diccionario online llaman, por la veces que se cuelga, el de la conexión reiniciada mientras cargaba página-, y por más que entre ellos las relaciones hayan sido de siempre más bien tensitas y sigan siéndolo, que hay que ver cómo mejoran a la hora de participar en una cuchipanda común. Y aun había representantes de editoriales, apologetas de los bienes informáticos, defensores de la propiedad intelectual, más de mil profesores inscritos en el congreso, sin duda con el mismo ánimo con el que se inscriben aquí en lo que sea que pueda traducirse un día en puntos devengados para la mejora de su estatus funcionarial -la asistencia, justificada mediante diploma o similar- y, en fin, poco más, su Alteza Real el Príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón y Grecia…

Y de los frutos de las apretadas agendas, reuniones de trabajo del Congreso de la Lengua, ¿qué? Cebrián, dinos algo, por tu madre… ¡Ah, ávida, audaz y molesta bloguera, ante todo, tráteme de usted, y para cuestiones informativas, diríjase a El País! Soy académico, periodista, escritor y presidente del Grupo Prisa, estoy muy, pero que muy ocupado, exactamente ocupado full time… digo… estooo… hmmm… ¡a tiempo completo!, eso es. Esencialmente, comprenda, he de departir con de la Concha, Blecua y demás expertos e investigadores de la lengua y alrededores, sin los cuales, academias como directores, moi même, rien ne va plus, rien de rien… Comprenez-vous ce que je veux dire? (alguien me dijo que el uso del francés civiliza; es la única razón de su presencia en un texto indio sobre indios de quien se cae de puro india, ¡ay, las lenguas!)

Para curiosos extravagantes, la organización del Congreso, clicar aquí:

http://www.cile.org.pa/organizacion.htm

Para las perlas o extractos informativos, a cargo de alguien que no domina las técnicas de extracción, o que no maneja ni la lengua ni la encomienda de servicios, clicar acá:

http://cultura.elpais.com/cultura/2013/10/23/actualidad/1382552936_988438.html

Ignoro absolutamente si “Diccionario de ideas del Congreso de la Lengua de Panamá” (¿la lengua de Panamá? ¿mande?), que reza ese diario, es un titular periodístico sin más, o un diccionario real que pondrán a la venta, para general conocimiento, la RAE junto con el resto de academias de castellano. Pero jamás llamen español a la lengua común, porque a los latinoamericanos, digan lo que digan con entrañable cortesía, el vocablo español para nombrar su lengua les produce un sarpullido atroz, y de muy parecida etiología, por cierto, al que les produce a otros, pero ya patria adentro, como mínimo, a catalanes, gallegos y vascos. Lo que sea sonará, pero a estas alturas, el Diccionario de ideas del Congreso de la Lengua de Panamá inunda Google como una riada valenciana o el eco de una nada anonadante.

Veamos las principales conclusiones del VI Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado a lo largo de cuatro jornadas, presentadas en forma de perla:  «Ir al origen, a la educación y al fomento de la lectura como un derecho para garantizar el buen destino del libro a través de su elemento básico: los lectores. Solo así se podrá ahuyentar cualquier temor que pueda acorralar al libro». A ver si entiendo las preocupaciones por su orden jerárquico: ¿La lengua, el libro, el lector? ¿El lector, el libro, la lengua? Pero, vamos a ver, necia bloguera, ¿acaso no ves que viene a ser lo mismo? No, no lo veo. A ver si escribiendo se me despeja la incógnita…

Tomemos alguna de las perlas y procedamos a su análisis lingüístico:

«GOOGLE. «Se habla de una crisis de contenido en español, pero en Google lo vemos como una oportunidad. Los contenidos en español tienen todavía mucha vida gracias a las nuevas tecnologías. Florencia Bianco (directivo -diría que directiva, a juzgar por el nombre, pero no siempre el género gramatical coincide con el sexo del designado y, además, quién nos asegura que Pepa no sea Pepe- de Google para América Latina).» De Google, paso, porque me parece que no lo pillo. ¿Los contenidos en español tienen todavía mucha vida gracias a algo? A ver con algo más facilito, porque a mí, me daba la impresión de que teníamos toda una vida por delante, pero viene Google y nos dice que estábamos medio desahuciados, a no ser aplicando las nuevas tecnologías. ¡Ya me parecía a mí que lo de las tabletas y demás en el aula pintaba horrible! Con lo sufridos y adorables que son los libros, manuales que sean…

«IDIOMA. «Necesitamos defender y cuidar nuestra lengua, no cerrándonos a lenguas extranjeras, sino abriendo las ventanas de nuestro idioma para enriquecernos de otros lenguajes, tal y como ellos lo hacen con nosotros. Debemos impedir que el idioma se empobrezca y se degrade. Mario Vargas Llosa (Nobel de Literatura)». ¿En qué quedamos, periodista, Vargas? ¿Idioma o lengua? Idioma suena a imperio, y en ese contexto, a Idioma Español del Imperio. Lengua, en cambio, es algo más íntimo, casero y tierno, de todos, y al tiempo, de cada uno, y de hecho, en este país que le ha regalado la nacionalidad a Vargas, hay cuatro, digo lenguas, pero uno da en pensar con la peor intención que, si se los incitara, al peruano como a la periodista que redacta la crónica, dirían que no, que hay un solo idioma verdadero y tres hijuelas  domésticas, domesticadas y aun domesticables in saecula saeculorum. Enriquecerse de otros lenguajes, dice… Insisto en las correcciones: lenguaje, respetable apóstol del neoliberalismo, es la capacidad propia del ser humano de expresarse por medio de un sistema de signos lingüísticos articulados, capacidad que se hace carne en las lenguas, como mucho, idiomas, por más que la misma RAE señale lenguaje como sinónimo, en segunda acepción, de lengua. Avanti a tutto vapore y pelillos a la mar: ¿A dónde vas, Vargas, moreno de verde luna? ¿Te refieres al inglés de Obama con ese ‘enriquecernos de otros lenguajes’ a los que debemos abrir las ventanas? No sé qué dice este romano peruano, lo que es seguro es que cobra, y pague Obama, pague Martinelli, en metálico, en especie o en pleitesías y promesas, porque mira que, como no teníamos anglicismos en la lengua, incluidos, por así decir, los sintácticos… pues taza y media de barbarismos. ¿Dónde queda aquello de limpia, fija y da esplendor?

«LECTOR: «“Un buen lector es alguien dispuesto a dialogar y, en consecuencia, abierto y preparado para la discusión razonada de la cosa pública y de los problemas sociales. Un buen lector es un hombre capaz de “vivir reviviéndose” de continuo. (Don Felipe, Príncipe de Asturias)». ¿Reviviéndose de continuo? ¡Su padre, Alteza Real, su padre! Resto del acertijo a resolver en casa: ¿Es el Rey un buen lector? ¿Y el Príncipe?

«LENGUA. «Nuestra lengua ha previsto que podamos decir* todos los matices. Con la misma raíz nuestra lengua sabe diferenciar entre envejecer y avejentar. Sabe la diferencia entre llover y lloviznar. Alex Grijelmo (periodista de EL PAÍS y exdirector de la agencia EFE)». ¿Queda claro que entre el resto de lenguas no hay otra capaz de semejante proeza? Hombre, Grijelmo, pues aquí mismo, sin tener que volar a Panamá, mediante sencilla ulladeta a nuestras lenguas, qué decirle de foráneas y bárbaras, se sabe que el catalán sabe diferenciar entre llover y lloviznar:  ploure/ plovisquejar, raíz idéntica, plou/plov; que el gallego, distingue lluvia de llovizna, chuvia/ chuviñeira ou chuviña, raíz común: chuv-, que non solo chóvelle a modiño na terra meiga, ¿sabe? Y en catalán, existe envellir/revellir con significados respectivamente de envejecer y aviejar o avejentar, raíz común, obviamente: -vell-… Y en fin, Grijelmo, lo dejamos aquí, al no ser, ni pretender aparentar culta ni latiniparla, apenas el producto de una antañona iniciación en todos esos juegos que tanto le gustan, al parecer.

*Pero “decir todos los matices” hace rechinar algo, no sé si la lengua, el oído o el ojo, pero rechinar, rechina. No me digan que no les tira la lengua hacia una palabra con equis, por ejemplo ¿expresar?… La cuenta, se la pasan a Grijelmo, ese buen borgalés que, según la correspondiente entrada de la wikipedia, fue nada menos que profesor en la Escuela de Periodismo Universidad Autónoma de Madrid–El País (Madrid-El País no sé qué podrá ser, palabra de honor, pero también es cierto que no estudié Periodismo).

«LIBERTAD. «La lengua es el camino de la libertad y la libertad viene de la capacidad de adquirir conocimiento. La lengua nos hace libres. José Manuel Blecua (director de la Real Academia Española)». “Tu risa me hace libre,/ me pone alas./ Soledades me quita,/ cárcel me arranca./ Boca que vuela,/ corazón que en tus labios/ relampaguea”. A Miguel Hernández, desde luego, la lengua lo hacía libre. Claro que la fórmula no funciona siempre, para muchos es más bien cárcel.

«DIVERSIDAD. «Los libros circulan, pero no circulan con tanta fluidez aquellos que consideramos que deberían circular. Para que la circulación de lengua realice todo su potencial hay que tomarse en serio su diversidad y esto nos compete a todos. Nubia Macías (editora de Planeta en México y exdirectora de la Feria del Libro de Guadalajara)». Al revés te lo pongo, Nubia, editora de hermoso nombre, que para algo abrí el blog: Los más de los libros que hacéis circular no deberían circular bajo ningún concepto, y los que debieran circular, a ojos cerrados, no es que no circulen, es que gracias a la basura que le echáis al planeta, yacen silenciados o enterrados, como muertos, quizá por ser los más vivos de todos.

«EDUCACIÓN. «Una de las principales deficiencias del sistema educativo de la región es que se ha enfatizado en aprender a leer en vez de leer para aprender, de allí los bajos índices académicos. Juan Carlos Vergara Silva (de la Academia Colombiana)». Por más que parezca poco original la observación, para leer, antes, hay que aprender a leer, tarea que lleva una vida. De ahí -que no de allí, Vergara-, que convenga enfatizar lo de aprender a leer, y eso en Colombia, en España y en Panamá.

«ESTUDIANTE. «El error ha sido nuestro: hemos querido imponer una enseñanza como la nuestra y nos hemos olvidado de los alumnos. Hoy el estudiante no solo quiere ser receptor de información, quiere construir conocimiento. Lucy Molinar (ministra de Educación de Panamá)». En todas partes cuecen habas, vean, otra que se ha dejado contagiar por las tonterías que sobre la escuela y los alumnos van circulando por ahí. Si el estudiante quiere construir conocimiento no pasa absolutamente nada, ni hay que alarmarse siquiera, solo limitarse a recordar al alumno que los niños hablan cuando mean las gallinas, es decir, ponerlo en su sitio, so riesgo, de no hacerlo, de olvidarnos qué es un niño, qué la escuela, qué la educación, cuál la tarea del profesor, etc., etc. Le mal du siècle.

«FUTURO. «El futuro, más que de amenazas, está lleno de oportunidades para el libro en español y para nuestra lengua en general. Debemos pasar del espacio donde el lector comulgaba solo con la palabra y abrirnos a la posibilidad de una experiencia multimedia donde existe la palabra acompañada de vídeo, fotografías y hasta juegos. Raúl Padilla (presidente Feria del Libro de Guadalajara, México)». Este futuro se comenta solo, pero no quieran saber quién es Raúl Padilla López, que yo viajé personal y virtualmente a Guadalajara y hasta me lo tropecé en youtube, ¡y qué susto de señor, gran Dios, o de lo que sea! Y es que, al menos a mí, siempre me hacen desconfiar quienes largan por largar, no todo será simpleza, qué va.

«TECNOLOGÍA. “Los cambios tecnológicos han afectado tanto la literatura que dentro de poco ni la literatura ni lo que digamos sobre ella en la escuela serán lo mismo. El profesor del siglo XXI se alía con las tecnologías o terminará enrollado. Luis Barrera (profesor de la universidad Simón Bolívar de Venezuela)». ¡OJO, CAMARADAS DE LA ESCUELA, NO OS DEJÉIS ENROLLAR POR LOS MENSAJES REVOLUCIONARIOS A LA PATA LA LLANA DE SIMÓN BOLÍVAR!

Hasta aquí el experimento. Confieso que me aburro, me siento dispersa, vacía, me zumba la cabeza y me duele el culet, no recuerdo a dónde iba ni qué quería decir, tampoco por qué últimamente se me presentan estos síntomas tan a menudo. Tiene que ser el guirigay que produce la nada en movimiento aparente. Así que, muy a mi pesar, me veo empujada a recordar, una vez más -y ya me perdona quien debe perdonarme-, a Paul Válery: “La posesión del lenguaje está en relación recíproca con la fuerza del pensamiento —o debe estarlo” (Cahiers). Démosle el cambiazo al huero trinar y a los que trinan por solo la fuerza del pensamiento, en solitario, sin congresitos, ni a cuchipandas o a famas efímeras. Recordemos, de paso, que todas las lenguas sirven en igualdad de condiciones a quienes las dominan, que no existen lenguas mejores, más complejas, más ricas, más melodiosas, más racionales, ni más nada, que aquella -o aquellas- que mamó uno, y aun sin escritura que le hiciera compañía.

Personalmente, acabo de volar a las Yndias de la mano de don Rafael Sánchez Ferlosio. Dejo aquí lo que me encontré, asequible o accesible, porque si aconsejo sin más leer, mis lectores más niños lo dejarán para mañana, para lo mismo responder mañana con el buenazo de Lope. Si alguien de entre los que tuvieron el arrojo de llegar hasta aquí desconoce del todo el regalo, no sabe qué se pierde volviéndole la espalda, tal que si fuera un torpe aventurero en Panamá o en Cochabamba de Bolivia. Al terminar de leerlo, uno es otro. Y claro, ser otro no deja de ser un alivio y aun gloria bendita. Por cierto, una última observación-sugerencia: la única manera de hacerse con información objetiva sobre lo que está pasando y de saber qué opinan los mejores al respecto es leer la prensa de cuando la había, es decir, la de hace quince, veinte o más años.

 
“Esas Yndias equivocadas y malditas”. Julio, 1988. El País (otro País). Rafael Sánchez Ferlosio (Roma, 4 de diciembre de 1927).

http://elpais.com/diario/1988/07/03/cultura/583884001_850215.html

http://elpais.com/diario/1988/07/04/cultura/583970402_850215.html

http://elpais.com/diario/1988/07/05/cultura/584056802_850215.html

http://elpais.com/diario/1988/07/06/cultura/584143204_850215.html

 

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