Desde antes de Lehman Brothers y como Dios manda.

Este es el contenido de una carta que acaban de recibir, vía Google, personas muy interesadas con cuanto pasa en mi tierra, Galicia, a pesar de no ser gallegos, que alguien reenvía a mi correo. Probablemente, veranos enteros allí transcurridos los haya dejado atados para siempre al arcano mundo de los celtas. Procedo a teclearla para quien quiera saber acerca de un extraño suceso allí acaecido.

Querido cliente y subscriptor de nuestro blog de hostelería y turismo:

Acaba de aparecérsenos algo de procedencia y naturaleza desconocidas en estas dulces tierras o, como dice la prensa desde hace un tiempo, de comparecer -a saber por qué lo dice, y tómese, si no, la molestia de consultar fuentes léxicas fiables; si es acérrimo enemigo de todo tipo de molestia, lea al menos el oportuno artículo* de Álex Grijelmo sobre el estado de la cuestión-, bajo la efigie de un paisano común, diz que, sin embargo, de enorme parecido con el Presidente del Gobierno de la nación, tal vez un modesto fantasma gallego sin más -los sicilianos, entre otros, son más obvios y sangrientos- de los de amedrentar viejas y niños de otras nacionalidades españolas, nunca a los de esta, porque los gallegos nacemos viejos y de vuelta de todo, como es sabido.

El curioso fenómeno ocurrió en el castillo de Soutomaior, al estilo inglés -¡pobre Cameron, tan aguerrido él!-, allá en el fondo de la Ría de Vigo, muy cerquita de donde hace muchos, muchos años, podía disfrutarse un tipo de molusco divino y bivalvo conocido con el nombre de ostra de Arcade, que se mariscaba antaño en la desembocadura del río Verdugo y que apenas pudimos saborear sino los gallegos, ninguno de los forasteros que pagaba cantidades astronómicas por cualquier tipo de las que la substituían por sistema, aunque se les cobrara a idéntico precio, impagable, y justo por la exquisitez y la rareza del molusco, según solía asegurársele en todo restaurante de cuatro o cinco tenedores, desde luego, no en las tabernas y demás establecimientos populares en los que solo les entraba la risa floja cuando se les demandaban varias raciones de un manjar inexistente, pero que, con todo, se les servía, ¡pues no faltaba más! Imagine, usted que tan bien nos conoce, qué hubiera ocurrido con esa rareza, en rigor, el vestigio de un exterminio, de habérsela servido a cuantos la pedían por mero empecinamiento justo de Arcade. ¡Ni que fuéramos idiotas los gallegos! Hoy, la ostra de Arcade, la mejor ostra del mundo que se le llamó, se cultiva en bateas. Que Dios nos perdone.

Lo que sea que fuera que así se mostró, su auténtica naturaleza, en forma tan extraña como anodina, ese curioso ente que habrá visto usted en las noticias de todos los medios de incomunicación, no dejó mensaje de provecho alguno, ni críptico, al modo en el que suelen hacerlo los vírgenes que se nos van apareciendo, o mejor dicho en este caso, que comparecen, en cuanto que la gracia anda en que se presentan sin más, inopinadamente, mientras que a la cosa de la que le doy noticia parece que, al menos la opinión editorial, la esperaba, y a saber por qué señales antes enviadas. Dicen que se limitó a silabear una especie de obscura y tontorrona aspiración, determinación formal podría llamársela, con las palabras que transcribo a continuación y a las que, por cierto, los más viejos y sabios del lugar no prestaron oídos. Respecto de todos los demás, a quienes nos llegaron también de oído, los más primitivos eructaron, con perdón, a otros les entró la risa y los impacientes compraron un periódico al azar, aunque no pasaron del titular que daba cumplida noticia del fenómeno. Reproduzco la síntesis o momento de mayor intensidad de esa especie de ejercicio de autoafirmación que hizo el aparecido, quien, como podrá observar y pese a sus propias afirmaciones, se percibe entre alusivo, distraído y con una capacidad intelectiva por debajo del común del mortal, desde luego muy por debajo del mortal común en estas tierras:

“Por más que algunos se empeñen, nada ni nadie nos va a distraer de nuestra tarea esencial, que es la salida de la crisis. Esto es lo que quiere la gente, un Gobierno que se ocupe de lo fundamental y supere la crisis. Nadie me va a distraer”.  (sic, charanga o himno ad hoc, dicen que no hubo).

Desde aquí, la tierra en la que usted descansa cada verano, este mismo que estamos despidiendo con morriña, le deseamos salud para que siga haciéndolo y, al tiempo, nos permitimos recomendarle que no vaya a tomarse muy en serio la aparición de la que le hacemos partícipe, más que nada por mantenerlo al día sobre nuestro rico folclore. Úselo a modo de pasatiempo y recuerdo fugaz e irrepetible de estas tierras nuestras que puede considerar suyas durante los veranos.

Cordialmente.

Fulanito de Tal y Cual (Pousada A Gaivota)

Hasta aquí la carta. Pero mi reacción, no solo de gallega de nacimiento y vocación, sino de mujer viajera de otras apariciones, fue la de proceder a un rápido exorcismo que protegiera un cerebro delicado y asustadizo como el mío de cualquier fenómeno sobrenatural, ya que, frente a lo que considera el escribiente de una muy modesta casa de hospedería, se vienen sucediendo de manera alarmante extraños fenómenos y encarnaciones, como esta misma -que aun han de multiplicarse en estaciones venideras más propias y preferidas-, tras cuya apariencia insubstancial y declaraciones de escolar ensoberbecido por la promesa de la maestra de que podrá intentar aprobar en los exámenes de repesca, podría ampararse la voluntad de a saber qué seres crueles y repugnantes. Me vi obligada, pues, a indagar en inmundos antros virtuales, como los de La Haine, Rebelión y otros, estos de no decir, para estar en condiciones de enfrentar cualquier fuerza del mal, exorcismo mediante puesto al día de este neomedievo y, con todo, equivalente a aquel imbatible: Vade retro Satana.

Finalmente, me di de bruces con un ser humano inofensivo, concretamente una débil mujer, Ángeles Maestro, Nines, experta histórica en cuestiones demoníacas o de todos los demonios y, después de haberle analizado algunos de sus textos de exorcizar, decidí quedarme con este de que doy noticia, por diáfano, por reciente y por sonoro. Ahora, después de haber escuchado muy atentamente los términos del exorcismo, creo entender de dónde procede tanta extraña manifestación, aparición, comparecencia, exhortación, oración, aun en su naturaleza sintáctica, tanto fuck you, tanta farfulla en la devoción fervorosa y tanto más que inunda nuestra vida, volviéndola estúpida, afligida, enfermiza o declaradamente enferma de paranoia y aun de esquizofrenia, adolorida, quejicosa, prescindible, en peligro… No, desde luego, del más allá, que es de acá, una pérdida del oremus generalizada y provocada por seres que suelen disfrazarse de palomos ladrones que con turbios arrullos melindrosos se llevan palomas ajenas a su propio palomar, palomos cojos, gaviotas carroñeras, seres con aspecto casi humano, así, obispos impotentes, furibundos y viciosos, macarras endurecidos, zazos, desvergonzados que nos muestran las vergüenzas de su estolidez, de su saña, de su lengua de condición torpe, o eso mismo que se les apareció a los gallegos con fisonomía de un triste, obtuso y remoto registrador de la propiedad; en fin, cuanto exterminador de la humanidad tal como la entendíamos pretende hacerla pasto de su voracidad, engullirla para su engorde. Vigilemos, porque aún volverán a disfrazarse con los viejos ropajes de salvadores, pacifistas, cruzados de la causa que nos quite el sueño, marea llena, marea baja, pero no se trata más que de lo de siempre: la bestia que nunca descansa.

Nos lo explica con detalle Maestro a partir del minuto 0:22:30 del vídeo, refiriéndose a un único campo, pero que bien podría extrapolarse a casi todos los demás. Puede prescindirse de las voces de otros de los que intervinieron en aquel acto -Belén Gopegui, escritora, Victoria Yelmo, representante de la plataforma CAS, Javier Fernández, de Cisma Editorial- porque la megafonía es modesta y deficiente, como tiene que ser, pero hasta la pobreza de medios la remonta cualquier persona a la que haya inundado la pasión, la razón o la autoridad que presta la integridad cuando se transparenta. Debieran escuchar a esta desencantadora de oficio y de vocación, al modo que gallega quien esto escribe, como dejé dicho.

¡Ah!, y por cierto, me temo que en las referencias de Wikipedia, tanto para la propia exorcista, como para cuanto con ella anda relacionado, ciertas imprecisiones de dudoso origen e intención podrían proceder precisamente del inframundo al que combate.

*El artículo de Grijelmo en su diario. Para que no se diga que no colaboro con el régimen económico del sistema.

http://elpais.com/elpais/2013/08/06/opinion/1375808187_713166.html

Ángeles Maestro en el acto de presentación de su libro, “Crisis capitalista y privatización de la sanidad. El capital y sus cómplices políticos y sociales”, en la librería Traficantes de Sueños, de Madrid, el pasado mes de julio de este año del Cabrón. Recuerden: en 0:22:30, pero lo escucharía a partir de 0:20:00.

En Youtube

http://www.youtube.com/watch?v=P9jb0xBRgLA#t=1796

En La Haine

http://www.lahaine.org/index.php?p=71157&lhsd=1

En Red Roja

http://redroja.net/index.php/noticias-red-roja/noticias-cercanas/1847-video-presentacion-del-libro-de-angeles-maestro-qcrisis-capitalista-y-privatizacion-de-la-sanidadq

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