Calma chicha.

 

NOS QUIEREN HACER LLORAR. Manuel S. Jardí (Cartelera Turia)

El Boletín Oficial del Estado (BOE) no lleva fotos y sus contenidos están muy lejos de la literatura de evasión. Pero estas páginas de papel de estraza, ahora también con acceso electrónico, muestran con toda su crudeza el rostro del gobernante. Las disposiciones legislativas y los anuncios se vierten tal cual, desprovistos de maquillajes semánticos, discursos amañados, mediadores agradecidos, imágenes seleccionadas, eufemismos del manantial y otras mentiras al uso. El BOE es el evangelio, y lo demás son aditivos, colorantes y conservantes. Un diario digital que se adentró en la aridez de la prosa oficial advertía esta semana de que el Ministerio del Interior prevé gastar casi un millón y medio de euros en gases lacrimógenos y botes de humo para la Guardia Civil. Un desembolso similar al anunciado en la misma publicación (BOE) el último día de 2011. En apenas dos años, se han destinado casi tres millones de euros de los impuestos de la ciudadanía a la adquisición de este material para las llamadas Fuerzas de Seguridad del Estado, cuyo destino es precisamente reprimir a la ciudadanía disconforme con el maltrato, el saqueo y otras consecuencias de la devastación en curso. Al contrario que Sanidad o Empleo, Interior sufre menos recortes en sus disponibilidades presupuestarias. Todo un detalle de por dónde van los tiros.

Los llamados gases lacrimógenos son una clase de arma química que se ensayó en la Primera Guerra Mundial. En teoría, no es letal, pero en las recientes broncas brasileras falleció una mujer al inhalar el gas. Los manifestantes de la plaza de Taksim de Estambul también percibieron sus efectos. El contenido de estos proyectiles suele ser bromuro de bencilo o clorobenzilideno malononitrilo. Si ustedes no suspiran por la química, les importará una higa la composición de la substancia que les permitirá evocar la irritación ocular padecida en tal o cual manifestación. Pero no me dirán que como trabalenguas no es genial. Intenten pronunciar rápido y sin equivocarse clorobenzilideno malononitrilo mientras escapan de los grises, o del color que luzcan las armaduras de temporada. A lo mejor les da la risa. Entre los efectos del gas y la palabreja, llorarán de risa. Recomendaciones al personal: como el gas es visible, antes de que se aproxime. conviene protegerse nariz y boca con un trapo empapado en vinagre. En decir, que de ahora en adelante a las manifestaciones habrá que ir preparado con un kit que puede llevar el logo o los emblemas de la causa. Segundo: procurar evitar que el gas alcance los ojos. Para ello, se pueden llevar gafas de buceo. La bomba o bote de humo se puede lanzar a otro lado, incluso en su dirección de partida. Para ello hay que protegerse las manos con un guante o con un paño húmedo y grueso, porque el artilugio está calentito. Protéjase. El contenido del BOE es como la predicción meteorológica a corto plazo. El acopio de gases lacrimógenos ilustra la intención de quien solo pretende hacernos llorar.

http://www.carteleraturia.com/

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s