Presagio. ¡Que sea ahora!

 

A falta del desastre natural al que se refiere el artículo de la Turia, otra catástrofe de esas tan naturales que nos cargan a la espalda los sucesivos gobiernos, desnaturalizados todos ellos, ha hecho acto de presencia el día de Santiago Apóstol. Recordemos el Himno, sigue vigente: Santo adalid, patrón de las Españas, amigo del señor, defiende a tus discípulos queridos… El señor es invariablemente siempre el mismo pero, si el gobierno es del PP, sé práctico, entona el réquiem mucho antes, mientras circulas creyendo que estuvieron gestionando nuestros asuntos con algún sentido de la responsabilidad, de la piedad siquiera, y establece los términos como es debido: Que no haya más catástrofes es por azar, o tal vez exista un dios miserable y cruel que vela por todos ellos.
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SILENCI. Lluis Llach
Si m’heu de fer callar,
que sigui ara!
que sigui ara!
Ara que us puc dir no
i res teniu per comprar-me.
Que no vull esperar,
que sigui ara!
que sigui ara!
Ara que puc sentir
el pes de tanta basarda.
I no em sap cap greu
dur la boca tancada,
sou vosaltres qui heu fet
del silenci paraules.
Que no vull esperar
que el temps rovelli,
rovelli l’arma
Que no vull que la por
tingui més temps
per guanyar-me.
Si m’heu de fer callar
que sigui ara!
que sigui ara!
Ara que tinc les mans
per canviar de guitarra.
I no em sap cap greu
dur la boca tancada,
sou vosaltres qui heu fet
del silenci paraules.
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Editorial de la Cartelera Turia, semanario cultural del País Valenciano fundado en 1964.

(18/7/2013)

LLAMADA A LAS URNAS

No enreden. A estas alturas del saqueo poco importa que el presidente del Gobierno español más increíble de la historia contemporánea comparezca en sede parlamentaria o siga escondido en espera de que alguna catástrofe natural desvíe los focos y la atención pública sobre la magnitud del escándalo que va llenando los sumarios judiciales. El ruido de las tertulias, los intereses del entramado mediático o las estrategias de aquellos sectores poderosos que desearían mantener a su mayordomo en la Moncloa, se revelan insuficientes ante el clamor y la indignación ciudadana. En cualquier otro país con un mínimo respeto a las prácticas democráticas Mariano Rajoy habría saltado del gobierno hace mucho tiempo. Para ser exactos, justo al poco de ser investido, cuando empezó a incumplir los escasos compromisos que no logró ocultar durante su campaña electoral. Hablamos de un gobierno fraudulento, sostenido por una mayoría absoluta cautivada con engaños y que en ningún caso responde a la realidad social de estos aciagos días. En cualquier país democrático del entorno, incluso de más allá de los límites europeos, sería impensable un enroque tan lamentable como patético por parte de quien se resiste a abandonar la poltrona. Tanto da que se apellide Rajoy que Fabra o cuantos se agarran al cargo siendo éticamente insolventes, imputados judicialmente, bajo sospecha e incapaces de hacer frente a los efectos de una devastación a la que no son ajenos. Seguir en sus cargos, pese al arsenal de maniobras dilatorias, es algo muy típico de regímenes autoritarios y con una cultura democrática bajo mínimos. Por idéntica razón puede quedar inhabilitada aquella oposición que, visto lo visto, se daría por satisfecha con la simple salida de Mariano Rajoy de la Moncloa. Resulta harto irritante que algunos partidos, aun a pesar del esfuerzo por huir de una imagen claudicante, insulten la inteligencia de la ciudadanía orientando su acción política exclusivamente a la salida de Rajoy. Organizaciones anquilosadas e inadaptadas a los nuevos tiempos, sin respuestas convincentes ante las urgencias sociales, con crisis de liderazgo y otros intereses inconfesables, deberían posicionarse más enérgicamente contra tanto atropello a la democracia. Ningún gobierno del PP, con o sin Rajoy, acabará con la emergencia social, ni paliará la devastación. Así en España, como en el País Valenciano. Se impone la llamada a las urnas. Una sociedad democrática digna de tal consideración precisa elecciones constituyentes. Lo demás es puro flato.

http://www.carteleraturia.com/

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