Necrológica verbal.

 
El verbo “oír” ha expirado definitivamente. Ignoro qué enfermedad exacta lo llevó a la tumba, pero qué importa si el caso es que feneció. R.I.P. Sin embargo, pese a la transcendencia de esta desaparición, que sepa, solo Javier Marías, y no hace ni un par de semanas, dio la voz de alarma en su artículo “¡Oigan!”, artículo que, a todos luces, llegó muy tarde, porque ya nadie podía oírlo, con lo que desesperados y aun desgarrados interrogantes como «Oiga, ¿me permite una pregunta?», «Oye tú, ¿qué te crees?» y otros que obvio quedaron vagando por El País Semanal sin respuesta, que fue precisamente cuando me dije: ¡Ojo, esto es muy gordo, podrás leerlo, pero ya no oírlo!

Solo recordar cómo fui viviendo el proceso de la enfermedad, la gradual desaparición de la vida pública, la muerte civil, por así decirlo, del ancestral audīre, actual “oír”, me inquieto, vuelvo a sentir escalofríos, se me eriza el sistema neurovegetativo, se me revuelve el estómago, me angustio y me dan ganas de gritar pidiendo colaboración académica y aun popular, pero para qué, me vuelvo a decir, si ahí quedó el pobre Marías desatendido, desasistido, desairado, abandonado, solo, y pese a su pertenencia a la mismísima Real Academia Española de la Lengua.

Haciendo de tripas corazón, intentaré resumir muy por encima cómo viví la tragedia, tratando de ser rápida en la introducción para ir al nudo, y ya que les he adelantado el desenlace, a la decisión que tomé en relación a un asunto que, se mire como se mire, es más que grave. La cosa ocurrió como cuando empiezan a manifestarse los primeros síntomas de cualquier enfermedad, una tos seca, una febrícula esporádica que empieza a hacerse menos esporádica, un molesto picor, una extraña desazón, un malestar general… Al principio, cuando alguien me daba el cambiazo, es decir, el ya instalado a sus anchas “escuchar” por “oír, le restaba importancia: que si habrá sido un lapsus, un descuido, que si ya sabes lo mal que le fue siempre a la escuela en este país, que si estás harta de saber que, si en los grises y silenciosos tiempos de la Dictadura, apenas se leía -qué decir, si de substancia-, se habrá abandonado ya tan improductivo hábito por más que sobradamente preparada nuestra juventud, por una parte, por la otra, por el intenso laborar sus padres para satisfacer créditos bancarios pendientes con los que se abonaron doctorados y másteres, que si ya verás cómo esto es una moda que se olvidará en unos meses…

Sin embargo, un día de tantos, escuchando la SER, me dije: Vaya, llevo sobre un par de horas con los auriculares puestos y diría que estos presentadores no utilizaron una sola vez el verbo “oír” en intervenciones en las que pareciera de cajón haberlo oído. A saber: “A ver, Lucía, no la escuchamos bien, intente moverse a ver si mejora la cobertura… Muy bien, ahora se la escucha perfectamente”… “Disculpe, José, pero estamos escuchando un ruidillo al fondo que interfiere la… Ha apagado la radio como le indiqué, ¿verdad? Ah, pues apáguela, o no podremos escucharle”… “Fulano, por favor, a ver si logras mejorar la comunicación porque me estoy escuchando el eco”. Vaya, infinidad de mensajes como los transcritos. Así que, me armé de paciencia y llamé a la emisora. Respondieron enseguida y logré exponer el caso poco después a quien dijo ser la persona indicada. Su respuesta inicial y el breve diálogo que le sucedió fue más o menos el que sigue:

-Pues es que viene a ser lo mismo, ¿sabe?

-¿Cómo que viene a ser lo mismo?

Entonces tuve el arrojo de explicarle a aquella amable señorita las sutiles diferencias entre “oír” y “escuchar”. ¿Sutiles? En fin, no importa porque de poco sirvió.

-Bueno, pues eso, escuchar, oír… Qué mas da, es lo mismo.

-Perdone, no, no es lo mismo, acabo de explicárselo y de ponerle algún ejemplo.

-Pues no lo veo…

-Bueno, pues si no lo ve, como de nada valdría que volviera a los ejemplos y a las diferencias entre uno y otro verbo, se me ocurre una idea: coja cualquier diccionario a mano, busque “oír” y después “escuchar”, o a la inversa, y ya verá cómo…

-¡Buf..! ¡Hasta ahí podíamos llegar, señora! A usted, ¿no se le ha ocurrido pensar que, precisamente por mi profesión, estoy harta de consultar diccionarios de castellano y de muchas otras lenguas que no son castellano, eh?

Cerré la boca y, tras un pequeño silencio de los muy míos cuando las clases en el Instituto, el de la espera del santo advenimiento de un hermoso rayo de luz a aquel cerebro, visto que seguía tan apagado como al principio, finalicé la distendida conversación telefónica.

-Entiendo. Pues nada, la dejo, porque, además la escucho fatal, como si el teléfono desde el que me habla estuviera en Madrid y usted me hablara desde las afueras de Pyongyang. Buenas noches.

Y colgué. ¡Iba a decirme a mí una coreana, por Dios, y una coreana comunista, encima, si había o no había diferencia entre “oír” y “escuchar”!

Pero ese solo fue el comienzo del final porque, meses después, ya estaba absolutamente segura de que todas las cadenas de radio de este país, muchos programas de televisión, periodistas incluso en la prensa escrita, un inmenso porcentaje de ciudadanos -¡luego dirán que no aprendemos!-, diríase que con un oído en perfectas condiciones, habían desterrado definitivamente de su lengua un verbo con todo el aspecto de resultar imprescindible: “oír”. Pregúntese, paciente lector, nos conviene, por qué, así, por las buenas, exterminaron un verbo en apariencia tan inocente y sencillo, que lo utilizaba del más pequeñín de la casa al mismísimo abuelo, cuando nos gritaba que no era que no oyera nuestra advertencia, sino que no le daba la gana de hacernos caso, pero ni siquiera de escucharnos.

¿Tal vez órdenes emanadas directamente del gobierno, el Frente Amplio Azul Cielo? Tengo para mí que no, que esto es cosa de los piojosos descamisados de Podemos, de quienes se podrá esperar cualquier cosa, si Irán o Corea del Norte, considerando la complejidad y dificultad de unas lenguas que mal podrán distinguir entre “oír” y “escuchar”, o mismo Venezuela, donde Maduro habrá ordenado en las escuelas a saber qué fárrago en lugar de castellano, les ordenaron confundirnos con una nueva Babel.

Van listos en lo que me concierne, porque, así disponga quien sea un procedimiento sumarísimo contra mi, pienso seguir manteniendo, incluso públicamente, que “escuchar”, digan lo que digan los medios, muy en especial la SER, todos ellos al servicio de a saber qué obscuros poderes, no es lo mismo que “oír”, pero ni siquiera un sencillo sinónimo de andar por casa. Y, si me apuran o me presionan, les abandono el castellano en un pispás y me paso a otra lengua española, al gallego, por especial apego y lealtad, en primera instancia, lengua que sigue distinguiendo entre “ouvir” y “escoitar”, al catalán, por simpatía y por proximidad, en segunda, ya que, como en gallego, “sentir” es una cosa y “escoltar”, otra, o en último extremo, como bien apunta Marías, al inglés, con su “to hear”, “to listen”, respectivamente. Que no vayan a creerse estos de Podemos que podrán obligar a comulgar con sus marrullerías entre populacheras y marxistas, incluidas las lingüísticas, a una mujer que está como un par de generaciones a la izquierda de su rancio y pueril izquierdismo de pacotilla.

Costa blanca, costa nevada

en son de luz

¿Los dolomitas ¡ No, el Montgó! Foto R.Puig ¿Los dolomitas ¡ No, el Montgó! Foto R.Puig

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Dedicado a Jesús, que se perdió la nevada

El domingo pasado se terminaba mi crónica con una visión apacible de la playa de la Almadraba en Els Poblets. Pues bien, la Gota Fría, esa especie de mega meteoro de las costas levantinas ya estaba maquinando una de las suyas.

Y la consecuencia ha sido lo que esta semana que acaba hoy nos ha traído…

viento y nieve en la Marina Alta

Mañanita desde el balcón. Foto R.Puig Mañanita desde el balcón. Foto R.Puig

El miércoles por la mañana, al asomarnos al balcón, nevaba y soplaba un fuerte viento

La que está cayendo. Foto R.Puig La que está cayendo. Foto R.Puig

No se recordaba una nevada parecida en esta playa desde 1983…

La nevada de 1983  desde el restaurante Isa. Foto de su patrón La nevada de 1983 desde el restaurante Isa. Foto del patrón

De las paredes del restaurante Isa cuelgan las fotos de aquella nevada

La nevada de 1983 desde el restaurante Isa. Foto de su patrón La nevada de 1983 desde el restaurante Isa…

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Carta a los Reyes Magos.

Hace un montón de años que no les pedía nada a los Magos de Oriente, pero no hace ni una hora que decidí escribirles de nuevo. Cortipego la cartita, al estilo de aquel catedrático exrector de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez.

 

Queridos Reyes Magos:

Sabéis que en los últimos lustros no os he pedido absolutamente nada, y a pesar de lo buena que he sido. Consideré que millones de niños pidiendo sus regalos tenían que ser una carga tan pesada para solo tres, en especial la de tener que ir yendo de casa en casa, que debía renunciar definitivamente al sueño infantil; ya estaba lo bastante crecida como para dejaros en paz. Pero, quizá porque se va infantilizando uno a medida que se van cumpliendo años, he vuelto a sentir con tanta fuerza aquella misma ilusión de antaño que me tenía en un sinvivir días y días y que solo vosotros podíais satisfacer. Sin más circunloquio, pues, paso a describiros lo que deseo que me traigáis este año.

Quiero una rata grande, muuuuuy grande, y en concreto rata macho, también conocida, al menos por el DLE, por rato, y si este antojo mío os parece excesivo o puro esnobismo, es que no habéis leído el artículo de hoy en el diario Público, “Anatomía de una rata”, firmado por un tal Juan Carlos Escudier. Esa, esa es justo la rata que yo pido pero, por favor, no me la traigáis suelta, me dan miedo, y tampoco muerta, me dan asco. Tráedmela enjaulada para que pueda disfrutar mientras la observo pasear por ella como si se tratara del palacio de Buckingham, ¡así son estas ratas, aun dentro de una jaula!, sin temor a que me muerda o pueda contagiarme algo infernal y apestoso.

Por si no tenéis tiempo a leer el artículo, os facilito algunos datos que la hacen inconfundible, con tal de evitar que Vuestras Majestades me traigan una rata cualquiera de las más comunes y que tanto abundan en mi patria, una simple rata registradora de privilegios, cédulas y cartas, con sus sobrecitos y su canesú, o de géneros y mercaderías que vayan a entrar o a salir de su madriguera común. No, insisto, yo me he encaprichado con una rata capaz, además de cuanto resulta esperable de ellas y que acabo de deletrearos, de estas avezadas en dejar maltrechos a cuanto y a cuantos se le ponen delante, bien por inocencia, bien por ignorancia, bien porque no hay más remedio.

Más datos. Habita el espécimen concreto este de que hablo, a pesar de oriunda de mi país la especie, en el Reino Unido, concretamente en Londres, y se mantenía, al parecer, hace un tiempo, a costa del Grupo Collosa y del Erario Español, últimamente, por solo el más que menguado erario este nuestro de cada día, más y más menguado por una deuda tan odiosa que, aun pagando, en lugar de mermar crece, cosa de no creer o de brujería.

Finalmente, se me ocurre que tal vez, en lugar de tener que pasarse SS. MM personalmente por esta casa, podrían subcontratar para su transporte un Yakovlev con la misma empresa que subcontrataron en otra ocasión, junto con esta misma rata, otras de la misma o similar camada, en aquel caso, para el transporte de unos soldaditos de regreso a casa, ¡angelets!, o incluso que esa subcontrata subsubcontrate con los mismos que, a su vez, vayan a saber por qué, subsubsubcontrataron con los dueños del Yakovlev, el amedrantador Yak-43 o Yak de marras. El avión de entonces ha volado, pero volado en su peor sentido, ¿entienden?, ya que terminó por estrellarse tal como intuían aquellos aterrorizados muchachos que iba a ocurrir, pero es seguro que se hallarán otras aeronaves a la altura de la rata que será en esta ocasión su pasajera de honor, por así decirlo.

Aún recuerdo los solemnes funerales sobre los que un escritor inteligente y sensible dejó escrito para otras ratas que pudieran llegar: «¡Ay, esos funerales con solemnes horrores de Estado, que se les fija la hora de las salvas y las salves y que si, para entonces, no se ha llegado todavía al número de pedazos suficientes, de inmediato, se asignan los que faltaran sacándolos del saco de los despojos sobrantes y adjudicándolos al azar, por comprensibles razones de estado que todos debiéramos hacer el esfuerzo de entender, según nos recomiendan seguido…! Vean qué asunto tan vidrioso este de la caridad cristiana con sus exequias a tiempo y como Dios manda, y que muy bien nos lo podría explicar don Federico Trillo, de tan doctorales saberes en ambas materias, en teoría del estado y en caridad cristiana, parigualmente» (Alberto Caffaratto Ladoire en “Barbarie sostenible”, Madrid, 2015).

¡Ah, y una última advertencia! De estrellarse también este Yakovlev encargado de transportar la rata, que nadie se moleste en tomar muestras de ADN. Sus restos mortales serán más que fácilmente reconocibles, entre otras características, por su hocico o morro.

Suya,

Hanna y los lobos

El rector copión por Dios, por la Patria y el Rey.

 
Ni sabría decir cuántas peticiones recibí a lo largo de estos días pasados para firmar una carta exigiendo la dimisión de cierto rector copión. No me cogieron por sorpresa porque ya habían desfilado, bajo la mirada diaria a la prensa, innumerables titulares que informaban del asunto. Es más, sabedora de que publicar artículos-refrito, en lugar de originales más o menos científicos, nunca llegó a escandalizar a nadie ajeno al ámbito en el que se produce la alquimia, a veces ni en él, y bien consciente de que había cuestiones infinitamente más preocupantes dentro de casa como fuera de ella, ni tentada estuve siquiera a entrar en el cuerpo de la noticia, no le concedí mayor importancia. Hasta que un amigo, poniéndome delante una muestra del copieteo, exclamó: -Ya, pero es que este, querida, no hace refritos de otros artículos, no es que se “inspire” en ellos, los fotocopia, o, si me permites -me sabe vigilante severa y sin tregua del uso que se la da a la lengua, virtud o defecto nacido al abrigo de una deformación profesional de miura-: ¡este fulano cortipega! Y, en efecto, el texto B era idéntico al texto A, lo clonaba. Me dio un ataque de risa. -¡Así me gusta, Suárez, tío! ¡Con un par! Ni mis chiquitines de bachiller se permitían volar tan alto cuando saqueaban Wikipedia, porque sabían qué podían pescar y qué estaba terminantemente prohibido y hasta castigado con un suspenso ejemplarizante.

Con todo, y muy a su pesar, desconsideré el asunto de firmar exigiendo esa dimisión, un gesto inútil a poco que se sepa cómo anda la enseñanza en este país -la media, la universitaria y, por supuesto, la investigación-, a estas alturas, ya un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz, que dejó escrito Bécquer, fantasma del que cualquiera, eso sí, puede hablar, y habla, no faltaría más, pero en general sin idea del asunto o con la única de ayudar a mantener las cosas tal cual están, siempre de la mano de renombrados pedagogos, psicólogos, antropólogos, sociólogos y demás poetas. Y aunque me digan que siempre fue más o menos, o incluso que vamos a más y que nunca hubo juventud tan preparada, por las noticias que tengo y hasta por haber transitado tiempos muy otros, diría que, de los ochenta para atrás, los universitarios, los bachilleres incluso, sabían, mínimamente, escribir con absoluta corrección y leer entendiendo lo que leían, y por si fuera poco, oiga, algunos, leían, y conste que me estoy refiriendo a autores en general muy por encima de, pongamos, nuestros más renombrados novelistas y poetas actuales. Increíble, lo sé. Ahora vayan y cuéntenselo a nuestros conciudadanos, titulados o no, a los en trance de titularse, o a los profesores del nivel que gusten, que los mirarán con desprecio y les escupirán, como contagiados de una rabia común o insuflados de divina sabiduría, que la escuela tradicional, además de hincharnos a deberes, nos lo mataba todo, la creatividad, el respeto por la diversidad, la capacidad de integración y de emprendimiento, la… En fin, he olvidado el resto pero, vaya, por entendernos, nos capaba; intelectualmente, no consta, pero desde luego, emocionalmente y como personas, seguro, solo escucharlos con alguna paciencia, aunque sin mentarles los deberes, por Dios.

Así que, en este sentido de cómo van yendo las cosas del saber, parece que el tal rector apenas se limitó a llevarlas algo más lejos o, de otra manera, gracias a su impagable, asombrosa y personal contribución, una especie de guiño involuntario a la ciudadanía, se mostró públicamente el estado de la cuestión. El progreso humano es así. Aunque parezca que no se progresa, se hace, es decir, se tira p’alante, y las cosas resultan ya imparables. Es entonces cuando echamos la vista atrás y descubrimos que somos abuelos, que la vida pasó y que lo nuevo nos extraña, sin duda, porque sencillamente no lo entendemos. ¿Qué otra cosa, si no, podría ser esta sensación de que cada día somos todos un poco más imbéciles, sin que se nos ocurra siquiera advertir de ello al prójimo con un enérgico codazo?

En fin, ya que sigue lloviendo en este país –cinc dies que plou i no es pot treballar… què fa el cel amb nosaltres?- conviene ir al grano, a lo recién pasado que tanto fruto dio y sigue dando, en concreto, al hecho de que, poco después de iniciada nuestra modélica transacción, la prensa, la televisión, las emisoras de radio y hasta las universidades anduvieron entre los antojos de los partidos políticos. ¡Había tanta hambre…! Bueno, de los partidos políticos y de la iglesia, pero la iglesia siempre estuvo ahí, con sus antojos bien satisfechos, pero los partidos políticos llegaron con esta gozosa demosgracias de la que estamos disfrutando. Hablo del PP y hablo del PSOE, partidos que, a imagen y semejanza de tiempos aun más pretéritos, se turnaron en el poder y lo usaron en la medida en que se lo fuimos permitiendo, es decir, abusando, ya saben… você abusou, tirou partido de mim. Y en ello andamos y andaremos vayan ustedes a saber. Se sabe, por ejemplo, que el PSOE se hizo la Carlos III para los suyos y que la pusieron en manos de Gregorio Peces-Barba, entusiasta cristiano convencido de que la voz del pueblo era la voz de Dios, el PP, la Rey Juan Carlos para más de lo mismo, y los jesuitas, por no ser menos, o AMGD, la Pablo Olavide de Sevilla, de la que no sabría decir si en ella estudió parte de los dirigentes de Podemos, o si solo salió de allí el invento, un invento que probablemente se les haya ido algo de las manos, pero que está por ver, ¿o no, Jorge Mario Bergoglio? Fíjense bien, otro suceso curioso, primer Papa latinoamericano y primer jesuita Papa, tres en uno, o “hecho histórico para el planeta”, que diría Leire Pajín… -¿y qué será de esta mujer?, ¿y qué será de la infanta consorte?… perdón, ¿del consorte de la infanta y de la infanta misma?, ¿y de Bárcenas?, ¿y de…? Dejémoslo aquí o en Navidad seguiría en el intento-. Todas estas cosas, y alguna más, las conoce sobradamente la prensa, cómo no va a conocerlas, pero, en lugar de ir a la raíz del mal llamándolas directamente por su nombre, lo que conllevará ciertos riesgos, me digo, poda ramitas insignificantes, como jugando a ver si adivinamos de qué van ciertos negocios. Tal el artículo cuyo enlace dejo debajo, seleccionado un poco al azar de entre tantos que se escribieron sobre tan significativo suceso.

¿Y qué será lo peor de todo este entramado de intereses? Caramba, pues, para empezar, que estos asuntos han de desprestigiar por fuerza la universidad pública en beneficio de la privada, ¿o no?, lo que no me digan que no es como para tirarse de los pelos, el hecho de que, encima de que hayan creado cátedras y otras sinecuras y momios para los suyos el PP como el PSOE, hayan mantenido al tiempo, con mano férrea, a la iglesia más que tranquila, satisfecha. Y si a ello añadimos nombrecitos como Carlos III o Rey Juan Carlos, nos dirigimos, no al futuro y a la idiocia, como llegaba a temerme líneas arriba, algo propio del progreso imparable, sino a aquel lema triádico de otrora “Por Dios, por la Patria y el Rey”. A falta de educación y de sabiduría, ancestral ignorancia apuntalada con renovado brío.

Y que a estas alturas haya identificado el PP y el PSOE con la patria no debiera chocarle a nadie. Consta que en su nombre, el bien de España, poco ha que terminó de perfilarse la gran coalición que aún no nos gobierna, cierto, pero démosle aire y un poquito de tiempo y verán qué bien puede llegar a hacerlo y con solo echar una mirada a lo bien que lo hicieron el uno y el otro por separado, de manera que qué no podrán hacer estrechamente coaligados, ¿verdad, mi inefable José Bono, tú que tanto sabes también acerca de la iglesia de Pedro? ¿Y Catalunya, escribidora? ¡Ah, cierto, Catalunya…! ¡Siempre nos quedará Catalunya! Habiendo desaparecido, por fortuna, ETA, Catalunya sigue ahí, a modo de eterno conflicto o primer motor que nos empuja, al menos, que da la sensación de que nos empuja y de que nosotros nos movemos, aun sin movernos -admitido- un palmo del lugar asignado secularmente a esta gran nación de naciones a la que vienen llamando España desde mucho antes de que naciera, sin duda, una especie de palpitante premonición.

http://ctxt.es/es/20161214/Politica/10061/Plagio-rector-Universidad-Rey-Juan-Carlos-Fernando-Suarez-Bilbao-PP.htm

Por fin sabemos dónde militará Toni Cantó.

 
Entre tanto hablar por hablar que sigue vivo en los medios de comunicación y en la animada charla de amigos, conocidos y vecinos, reales o virtuales -entiéndase siempre en este mismo orden de interés-, hay dos obstinadas insistencias muy de aquellos fariseos que denunciaba Jesús de Nazaret, y recuérdese que “fariseo” tiene dos acepciones esenciales: seguidor de una secta judaica que fingía rigor y austeridad, pero que eludía los preceptos de la ley, en especial su espíritu, e hipócrita, que se aplica a la persona cuya conducta es similar a la de aquellos despreciables judíos.

El primer insistir, un tanto sospechoso, se centra en el enorme respeto y admiración que dicen sentir hacia al último gesto de Sánchez, en realidad, darse el piro o poner los pies en polvorosa, con tal de evitar un no a la investidura de Rajoy como presidente seguido de un imprescindible y desdeñoso portazo al partido y, al tiempo, a los amos del partido en general, que parece que son unos cuantos. Ni de broma, sin embargo, se habla de cobardía, de la misma cobardía que la de su partido, sino de ejemplo de honradez y de dignidad. Así que tengo para mí, o mejor, empieza a olerme a que el plan que lentamente se está forjando en la mente del Señor es el de que un día no tan lejano, el PxxE, usando a Pedrito, junto con los que “rompieron la disciplina de partido”, al decir no a Rajoy, tratará, con el afán propio de cualquier desvergonzado y el más potente de los pegamentos, de recomponer el bibelot trizado hace unos días o unas horas, ni hablar, desde el momento mismo en que Glez, el, de entrada, sí, el pragmático y muy eficaz, lo tomó entre sus manos de chico advenedizo del sur, tal vez estimulado por el proverbio chino del que tanto debió de aprender: “No importa si el gato es blanco o negro; lo que importa es que cace ratones”.

Así que, militantes socialistas, no vayáis a romper los carnés, porque papá Felipe y mamá Susana os secarán las lágrimas de rabia y un día volveréis a ser obreros socialistas, eso sí, socialistas del nuevo siglo que se nos echó encima sin avisar, el muy cabrón, es decir, obreros IBEX jibarizados lo justo que aprenderéis a compartir, en sana camaradería, hamburguesa y Coca-Cola en un antro neoliberal gringo. Los quince noes que se emitieron con la debida solemnidad ayudarán como nadie imagina a día de hoy a que a el partido repartido con La Banda -sin duda, para que a ambos les salieran las cuentas- vuelva a ser íntegro, virgen, inmaculado. Pedro, hijo -están pensando ya algunos-, has jugado tu papel como Dios. El PxxE sabrá recompensarte en su día por los servicios prestados a esta casa, con todo, en pie.

Pero nosotros sigamos tratando de ser serios. Ni Pedro Sánchez dio ejemplo alguno de honradez y dignidad, literalmente salvó el culo -discúlpenme, sigo bajo la fuerza moral de Rufián-, justo lo mismo, por cierto, que estuvo haciendo desde que fue nombrado candidato, ni lo dieron los diputados que incumplieron la disciplina de voto. Para ello, tendrían que haber abandonado el partido de la venta traidora a la derecha -una derecha española, es decir, autoritaria, corrupta y verdugo de la ciudadanía- de los votos que les confiaron sus militantes y simpatizantes para, como mínimo, echar al PP del poder. Pero, claro, sale muy caro, o sencillamente, ni curro hay fuera del aparato, porque la única carrera que permite un salario en condiciones es precisamente la que hicieron dentro de ese mismo endemoniado aparato.

El segundo comentario, infinitamente más propiciado por esos mismos medios, se centra con pasión digna de mejor causa en la impropia, increíble, nefasta, paleta, burda, henchida de odio y chulería grotesca –cito de memoria- intervención en el Parlamento del “charnego” Gabriel Rufián -seguro que ya lo imaginaban- porque, ¡hay que tal…!, ese joven político colomense de ERC habla más claro todavía que Pablo Iglesias o que Alberto Garzón. La diferencia entre ellos es… ¿cómo decirlo? ¿La que suele haber entre los poemas de un académico de la lengua o de un cátedro de literatura y los de un poeta? Y que será por lo mismo por lo que la Academia Sueca le otorgó este año el Nobel de Literatura a Bob Dylan.

En lo que se refiere al amigo Rufián, seré muy clara: adoro a ese noble y lacónico bruto catalán. Es de los pocos capaces, y con solo palabras, de atizar un derechazo directo al plexo solar de nuestra absoluta catatonia -en la que no parece haber nada que escandalice a nadie, porque hemos perdido esa capacidad imprescindible; y muchos, con la capacidad, la vergüenza- para devolvernos la salud moral y para que podamos volver a respirar con normalidad. Y total, resulta que es mucho más mucho fácil aprender a decir “sífilis” correctamente, que abandonar la mendacidad, la indignidad, la infamia y la sistemática traición a la gente quienes se instalaron cómodamente en una u otra, si no en todas ellas, a costa precisamente de la gente y diciendo representarla. Tono rudo o desabrido, no, de juzgado de guardia -una frase, en efecto- la puntual y cínica respuesta de Rajoy al “Quizás con twitter, no, pero con los sms se maneja usted de maravilla”, de Iglesias: “En twitter, voy mejorando, y con los sms me manejé peor, pero ahora también voy mejorando”. Aún no he salido del asombro, palabra de honor. Y por Dios que no entendí las risas del hemiciclo, menos aún, la sonrisa cómplice del líder de Podemos. Él es, al menos lo parece, muy otra cosa.

https://www.youtube.com/watch?

Por cierto, ¿sienten la misma simpatía que yo por Hernando? Estooo… Me refiero a… En fin, aquí mismo hablan del asunto

http://www.eldiario.es/vinetas/Nuevo-gobierno_10_575092486.html

 

Discurso íntegro de Gabriel Rufián en la sesión de investidura de Mariano Rajoy. El Periódico, 29 de octubre de 2016.

Presidenta. Señorías.

Sr. candidato Rajoy. Maese Cuñado Rivera. Sra. Susana Díaz Richelieu. Sr.Felipe GonzaleX. Un saludo allá donde estén. Señores del PSOE Iscariote.

Ustedes llevan 40 años dando una de cal y otra de arena, pero lo de hoy ya es demasiado. Demasiado para socialistas de corazón. Socialistas de corazón a los que hoy queremos dar voz. Como Rubén que les dice: Los fundadores del PSOE se revuelven en sus tumbas. Nunca más vuelvan a decirse socialistas. Nunca más vuelvan a decirse obreros. Traidores es el único nombre que merecen.

O como José Antonio: Quiero que sepan que mi madre tiene 51 años, trabaja fregando suelos por menos de 4€ la hora y llora cada vez que los ve en la tele traicionándola. O como Laura: Mi abuelo murió con el carné en la mano y el socialismo en el corazón. Si hoy les viera haciendo lo que hacen, mi asco y mi rabia se quedarían muy cortas.

O como Antonio: ¿Y ahora, cómo le explico esto a mis hijos?

O como Armando: Cobro 884€ por 168 horas al mes. Vivan con esto una temporada y se les pasarán las ganas de apretar ese botón. Esta es su gente. Su gente. ¿Tienen alguna respuesta para ellos? ¿Algo?

Señores del PSOE, Sociedad Anónima:

¿No les da vergüenza que solo les quede de izquierdas el sitio en el que se sientan en los consejos de administración de las eléctricas?

¿No les da vergüenza doblegarse a los designios de una cacique que gobierna la comunidad autónoma con una de las tasas de paro y fracaso escolar más altas de Europa?

¿No les da vergüenza darle el poder a uno de los partidos más reaccionarios de Europa junto con el cuñadismo neoliberal salvaje que, por ejemplo, dice que está en contra de rebajar el IVA veterinario porque “hay sífilis en Barcelona”? Este es el nivel de esta gente. La buena noticia es que, tras lo de hoy, la única sorpresa que nos depara la política española es saber en qué partido militará Toni Cantó la próxima legislatura.

¿No les da vergüenza ser republicanos pero monárquicos, socialistas pero neoliberales, obreros pero en consejos de administración y de izquierdas pero dando el poder a la derecha? Les aviso que el mercado de marcas blancas del PP está saturado, entre los Cínicos Naranjas y su escisión Forocoches.

¿No les da vergüenza traicionar tanto a su gente, que incluso un consejero de Abengoa al que echaron a patadas parece otra vez de izquierdas? ¿No les da vergüenza pasar del “Si tú no vas, ellos vuelven” al “No vayas, que ya te los traemos nosotros”?

¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes persiguen urnas y esconden jaguars? ¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes reciben con abrazos a ricos en jets privados y con pelotazos a pobres en el mar a nado?

¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes encierran en CIEs de la vergüenza a gente cuyo único delito es ser pobre?

¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes consideran inconstitucional prohibir la tortura y asesinato de un animal en una plaza pública?

¿Nos les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes obligan que en un carné de identidad Sonia se siga llamando Antonio?

¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a los amigos del amigo de un narco que compara una urna con ETA?

¿No les da vergüenza dar la gobernabilidad de su país a quienes tapan el asesinato y escupen en la memoria de José Couso?

¿No les da vergüenza vender la memoria de un partido centenario? ¿No? Igual es porque ya no tienen.

Si le hacen esto a su secretario general y a su militancia, imaginen que no le harán a la gente. Por cierto, Sr. Sánchez, la España que le niega a usted votar en su partido es la misma que nos niega a nosotros votar en nuestro país.

Y acabo dirigiéndome una vez más a los compañeros Iglesias y Domènech. Compañeros: teníais razón, el bipartidismo ha muerto. Ahora es un solo partido, PPSOE y el Frente Nacional Naranja. Más fuerte. Más reaccionario. Más hegemónico. ¿Cuánto más necesitáis? Os ayudaremos siempre. Pero nosotros sí que podemos. Si queréis ganar a un partido, no nos escuchéis. Si queréis ganar un país, ayudadnos.

Viva Galiza Ceibe, Viva Andalucía libre, Viva Castilla libre, Gora Euskalerria Askatuta, Visca Catalunya lliure, Viscan els Països Catalans. Vivan todas las naciones sin estado.

Muchas gracias y buenas tardes.

“Un trío político sin amor, sin sexo y sin precauciones”.

Título y texto tomados del blog “Comiendo tierra”, de Juan Carlos Monedero. 5 de Septiembre de 2016.

Decía Bertrand Russell que la vida no es un melodrama devastador compensado con un supuesto final feliz. La investidura de un gobierno tampoco. Malvives, sufres y encima el final es una basura. No se trata tampoco de ocultar las dificultades ni de magnificar los problemas en un momento de crisis política y económica en Europa (ahí está el creciente auge de la extrema derecha). Fortaleza para enfrentar sin miedo a los que quieren asentar las desigualdades, templanza para entender la parte de verdad que portan los demás; justicia para pedir cuentas a los responsables; y prudencia para saber cuándo es el momento para que las cosas puedan pasar. Todo lo contrario de lo que exigen las urgencias electorales y los plazos agónicos de las investiduras.

Ni los cocineros más creativos han inventado un plato de sardinas a la plancha con nata, ni crema pastelera con lentejas estofadas ni deconstrucción de café con leche al alioli. Hay cosas que no van juntas ni poniéndote imaginativo. Si lo cocinas es solamente porque sabes que nadie va finalmente a comérselo. Una mera representación. Y si alguien, por hambre y desesperación, se atravesara ese mejunje, terminaría vomitando más temprano que tarde. El resultado es que estarías igual de hambriento que al principio, pero con la camisa sucia, la garganta irritada y el cuerpo revuelto. Si lo vas a vomitar de inmediato, no te lo comas. Y esto no es una metáfora: esto va por mezclar a Unidos Podemos con Ciudadanos e, incluso, con esa parte del PSOE que apenas tiene diferencias con el PP.

En la degradada política española, el viejo régimen se niega a decir la verdad sólo porque unos medios igualmente del régimen les cubren las espaldas y les prestan la respetabilidad que ya no tienen. La ausencia de democracia interna en los partidos o la desconfianza en la participación popular por parte de las élites hacen el resto. La vieja guardia del PSOE y del PP o la vieja guardia remozada de Ciudadanos siguen moviéndose como si la ciudadanía no hubiera perdido en los últimos ocho años buena parte de lo ganado desde la recuperación de la democracia. Nadie rinde cuentas, nadie tiene responsabilidades. Y el pueblo, tachado de idiota resignado, tiene que tragar la bazofia de siempre porque de lo contrario tendrá que ir a otras elecciones y le están repitiendo machaconamente que antes morir que perder la vida. Si el grupo PRISA no hace más que repetir que unas terceras elecciones son el Apocalipsis igual tenemos que empezar a pensar que, más allá del enfado que nos producen, igual tienen algo positivo. NI hay que ir a votar con miedo ni hay que dejar de ir a votar por miedo.

Una España que sale del bipartidismo y quiere entrar en la promiscuidad

Parece que en la política española pueden hacerse cuantas mezclas se requieran antes de asumirse que la vieja política ya no sirve para gobernar. Nos está costando como pueblo salir de la infancia miedosa y asumir que ya nos toca crecer. Ciudadanos puede en nombre de España irse con el PSOE, luego puede marcharse con el PP sin que a España le salga sarpullido, luego puede regresar otra vez en brazos del PSOE, siempre por el bien de la patria (¿Verá Ciudadanos el bien de la patria en otro lado que no sea hacer de muleta de los viejos partidos? ¿Es que se nos ha olvidado el caradura de Girauta gritando ¡Es inimaginable que Ciudadanos vote en una investidura a Rajoy!¿ ¿Y Rivera insultándo al Presidente y pidiéndole que se vaya?). De la misma manera, el PSOE puede reformar el artículo 135 de la Constitución cuando está gobernando o declararse, ya en la oposición, bolchevique, de la misma manera que acuerda con el PP todas las grandes políticas de ajuste en Europa y luego representa en Madrid escenas desabridas donde hacen como que ni siquiera se dan la mano. O el PP puede hacer campaña con el sempiterno “España se rompe” y luego pactar con el PNV o vaya usted a saber si con la antigua Convergencia la Mesa del Congreso y el Senado y los grupos parlamentarios.

Fracasados los acuerdos de Ciudadanos con el PSOE y con el PP, parece claro que la alternativa que no sea mantener el engaño sería un gobierno del PSOE con Podemos sostenido en un claro programa de gobierno, donde tampoco pueden incorporarse ingredientes que no encajan por ser de la derecha españolista -como Ciudadanos- o de la derecha nacionalista -como el PNV o PDC-. Ingredientes que más temprano que tarde indigestarían la comida. Pero Sánchez no lo va a hacer porque no le dejan en su partido. Se lo dijeron muy claro: “sólo con Podemos, nada de nada”. Y Sánchez intentará regresar a diciembre. Hay una única clave para interpretar al PSOE: sus dirigentes están intentando única y exclusivamente salvar su puesto de trabajo. Ahora regresa a la cocina, otra vez, Sánchez. No porque nadie vaya a comerse ese plato, sino porque cree que así vamos a terceras elecciones y le puede intentar echar la culpa a Podemos. Hace falta mucha paciencia para no mandarles a freír espárragos por desmemoria y falta de imaginación.

Sánchez necesita prolongar su mentira porque así está prolongando su vida política. No hay ni un solo gramo de otra interpretación. El espectáculo que está dando el PSOE es de sainete costumbrista, y la interpretación de Sánchez le llevará a que cuelguen su retrato al revés en la sede de Ferraz después del próximo congreso. Contarnos que el “no” a Rajoy es una señal del gran compromiso con las mayorías del PSOE es como pensar que Felipe González grabó un vídeo de apoyo a un broker del petróleo con el dinero en Panamá por razones de compromiso con el socialismo. Los dirigentes del PSOE son políticos profesionales.

El superviviente por excelencia trae ahora el “cóctel Sánchez”. La preparación es atrevida: unas gotas de bronceador, un chorro generoso de nueva derecha, aroma artificial de viejas promesas, 3/4 de jugo de barones, unas gotas de salsa Perrins a la Susana, servido eso sí, en vaso de cristal de Unidos Podemos. Frío o caliente, porque da lo mismo. Puestos a seguir el disparate ¿por qué no gobierna Rivera con la abstención del PSOE, de Podemos y, ya puestos, del PP? Total, la voluntad de los españoles ya casi va a dar lo mismo. ¿O por qué no dimite Rivera por el bien de España para que Ciudadanos pueda abstenerse en un gobierno del PSOE y Podemos? ¿O por qué no se van Sánchez y Rajoy y le pedimos a Goldman Sachs que escoja a un economista de la casa para que gestione los ajustes que vienen? Y el Rey, insistiendo en esa faceta de rey prudente que te da no poder hacer otra cosa que quedarte callado.

El fraude de un gobierno tripartito sin coherencia ideológica

Los que venimos de familias humildes sabemos que las cosas malas se rompen mucho antes. Más vale esperar, ahorrar un poco más y comprar un abrigo o unos zapatos que duren por los menos un invierno. La necesidad, es cierto, a veces manda, pero a perro flaco todo se le hacen pulgas.

Un gobierno tripartito con la derecha (PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos) es un fraude democrático. Una gran coalición del PSOE y del PP es una burla, pero no un fraude. Es la ciudadanía quien la compra. Sánchez lo sabe, pero lo propone porque lo importante ya no es España ni la voluntad de los españoles, sino cómo se coloca cada cual en las inconcebiblemente posibles terceras elecciones. Ciudadanos es un partido creado por la derecha económica para apuntalar el modelo de ajustes y recortes apuntalando al PSOE y al PP e intentar frenar a como fuera a Podemos. Que es lo que hace en Madrid y en Andalucía y es lo que ha intentado hacer en las investiduras fallidas. Rivera tiene como compromiso central asumir los mandatos económicos de la Troika, y como coartada decir con ademanes menos militaristas el repetido España se rompe que alimenta a una derecha sin ideas. Bruselas ya no da más tiempo a estos viejos actores. ¿Cuánto duraría ese gobierno? Apenas dos semanas después de conformado, Rivera exigiría cumplir con las exigencias de la Troika. ¿Y entonces? ¿Se disuelve el gobierno? No. El PSOE y Ciudadanos estarían de acuerdo y Unidos Podemos, traicionado, tendría que salir del ejecutivo. Es decir, los votos de Unidos Podemos sólo habrían servido para investir a un gobierno de Rivera presidido por Sánchez. ¿Esto es lo que esperan los millones que salieron a protestar el 15-M?¿Esto es lo que esperan los que han tenido que marcharse fuera de España a buscar trabajo?¿Esto es lo que esperan los que llevan años sin trabajar y los que trabajan más horas y ganan menos?¿Esto es lo que esperan los universitarios que ya no pueden pagarse la matrícula, los desahuciados que perdieron su vivienda y sus ahorros, los ancianos que mueren sin la ayuda a la dependencia, esperando vanamente operaciones que no llegan o que ven mermados sus salarios porque tienen que pagar las medicinas?

Los problemas urgentes de España pasan por apostar todo y más por la creación de empleo digno, lo que pasa por abolir las reformas laborales del PSOE y del PP y hacer un esfuerzo desde lo público como lo que significó el Plan Marshall después de la Segunda Guerra Mundial. Sin empleo digno que cotice a la Seguridad Social, el Estado no tendrá capacidad fiscal y las empresas seguirán cerrando o sobreviviendo con empleo semiesclavo. El papel de los autónomos es esencial, y no pueden seguir siendo tratadas por la administración como complemento de las grandes superficies y de las multinacionales. De no atacarse con celeridad los asuntos labores, seguiremos la espiral tercermundista. España tiene que impulsar, como cuarta economía del euro, un giro en las políticas de austeridad en Europa que dejen de ordeñar a una vaca a la que se le quita cada vez más pasto. Las enormes desigualdades en España tienen que ver con la impunidad, de manera que es esencial un plan radical contra la corrupción que pase igualmente por reformar una judicatura que debe empezar a rendir cuentas al pueblo al que sirve. En la situación de necesidad en la que viven millones de españoles, es urgente recuperar la Ley 25 que garantice mínimos vitales a los colectivos más golpeados, sin olvidar a las mujeres y los ancianos, y sin perder de vista que las urgencias económicas están dejando de al lado las urgencias ambientales que cada vez son más amenazantes (y que el PP y el PSOE solventan colocando a los líderes políticos en los consejos de administración de las empresas energéticas o mandándoles al Banco Mundial).

Ganar por cansancio

El cansancio electoral no puede hacer perder de vista que Europa se está jugando su especificidad, su Estado social y democrático de derecho. Las agencias de calificación, las patronales y los grandes bancos ya han manifestado que los derechos laborales son cosa del pasado. El hundimiento de la URSS y la debilidad sindical enterraron lo que se ganó en 1945 cuando las potencias del eje Fueron derrotadas. La derecha asume ese escenario. Ahí están el PP, Ciudadanos, el PNV y la antigua Convergencia. En muchos lugares de Europa, la socialdemocracia también ha aceptado las nuevas reglas (ahí están los recortes sociales y la confrontación con los trabajadores por parte de Hollande y Valls en Francia o el hecho incontrovertible de que el Partido Socialista alemán está gobernando con Merkel en Berlín). En España, sólo el accidente de que el PSOE está en la oposición le hace parecer distante de esas políticas. La ciudadanía tiene que darse nuevos instrumentos para confrontar esas políticas que van contra las mayorías. Eso es lo que significa Podemos. Su razón de ser está en encontrar soluciones que no acepten la retirada que exigen las demás fuerzas políticas. Y por eso, su razón política no puede negociar con las razones políticas que quiere superar bajo riesgo de que se mimetice y las mayorías no vean en ella una fuerza política con capacidad de representar sus intereses. La gravedad de la situación no puede solventarse con tácticas electorales y electoreras

Ojalá el pueblo español castigará inclementemente en las urnas a los políticos que les mienten. Ojalá el pueblo español entendiera que cuando no va a votar, está dejando que Rita Barberá se tronche de risa en el Senado o que Ignacio Granados se parta de risa en la cárcel. Porque dejar de votar es multiplicar el voto de la derecha, que vale entonces por dos y por tres. El PP sabe que puede jugar al cansancio, porque sus votantes se cansan menos que los de los demás partidos. Y esa responsabilidad no puede delegarse. Y Podemos debe saber que tarde o temprano gobernará en España, y para eso es importante no cargar con la ceniza que cae de esa hoguera de mentiras en donde arde la política española de los últimos cuarenta años. Que los que no han traicionado puedan intentar gobernar sin lastres ni contradicciones.

No hay regeneración con engaños. Y un tripartito lleno de contradicciones irresolubles, es el salvoconducto que necesita el PP para erigirse en el partido de oposición frente a un experimento que apenas duraría unos meses. Recordemos el PP en la calle contra Zapatero. Estatut, matrimonio de parejas del mismo sexo, excarcelación de presos, fin de ETA. Daba lo mismo. Un gobierno del PSOE con Unidos Podemos le regalaría al PP la oportunidad de volver a esa oposición hooligan que representan las maneras neofalangistas de Rafael Hernando y las mafiosas de buena parte del gobierno (como el Ministro que se inventa pruebas falsas contra los opositores y ahí sigue), pero tendría que intentarse porque en España aún hay mucha gente que cree que el PSOE es de izquierdas. Son las cosas de tener una derecha comprometida aún con la nostalgia del franquismo. Pero si no hay garantías de que se pueda hacer algo a favor de las mayorías -y cualquier acuerdo con Ciudadanos lo impide- le corresponde a Unidos Podemos asumir que tiene la obligación desde la oposición de ganarse el respeto de los dos millones de votos que apenas le faltan para gobernar este país y dejar atrás este pasado que se resiste a marcharse.

“Organización criminal”

 

Título y texto tomados de Cartelera Turia.  «La Turia dice que…». País Valenciano. 26 de agosto – 1 de septiembre, 2016.

«Como “organización criminal” del PP valenciano se refiere en un auto el magistrado instructor, el juez Víctor Gómez, en una de las piezas del caso Taula, cuyo secreto de sumario se acaba de levantar. Es la referida a María José Alcón, exconcejala del Ayuntamiento de Valencia y actual esposa de Alfonso Grau, Marcos Benavent, “el yonqui del dinero”, según definición propia, Vicente Burgos, exmarido de la Alcón, y el asesor Pedro Aracil. Paralelamente, aparecen varias empresas como adjudicatarias de concursos presuntamente amañados. El juez estima en el auto dictado que los investigados se podrían haber repartido entre 10 y 20 millones de euros, siendo difícil establecer si el dinero era todo para ellos o una parte se desvió para la financiación ilegal del PP. Claro, luego, a Rita Barberá la Mostra le pareció un dispendio y se la cepilló. Lo que aparece claro es que durante el período 2003-2015, bajo el mandato de dicha alcaldesa, se produjeron, presuntamente, una sucesión de sobornos que afectaron a temas culturales como la Mostra o la adjudicación del espacio La Rambleta. Toda esta investigación es independiente de la que se refiere al posible blanqueo de dinero y los pagos al PP para llenar la caja B.

El diario El Mundo, que está informando de todos estos hechos (chapeau por el periodista Juan Nieto), ha explicado muy bien la berlanguiana trayectoria de uno de los investigados (antes, imputados), Vicente Burgos, expresidente de Nuevas Generaciones del PP y amigo personal de Esteban González Pons y Francisco Camps. En la ficha policial que se ha conocido ahora, en el apartado de “observaciones”, se le califica de “Bronquista”. No es para menos. En su currículum aparecen nueve imputaciones o detenciones desde el año 2003, que pasaron totalmente desapercibidas y ocultas gracias a sus protectores. Así, fue varias veces retenido por conducir ebrio y con el carné caducado, dando tasas de alcoholemia del 0’65. Recordemos que hace unos días una ministra sueca dimitió por por dar el mínimo permitido en un control, el 0’2. El caso más llamativo sucedió cuando, tras ser obligado a detener el automóvil, le espetó a los agentes de la Guardia Civil: “Vaya mierda de control que habéis montado. Sois unos inútiles que os dedicáis a dejar pasar a los que os salen de los huevos. Y al requerirle el carné de conducir, les dijo: “Yo a ti no te doy nada payaso”. Cuantas más sanciones más ascendía en la administración de la Generalitat: presidente de la Fundación Jaume I el Just, jefe de gabinete del Consell Juridic Consultiu, nombrado liquidador de RTVV por Alberto Fabra cuando el cierre…

Para Ciudadanos, este caso y muchos otros no deben perturbar el pacto anticorrupción que están acordando con el PP, haciéndose masturbaciones mentales sobre la definición de qué es corrupción. Sus promesas de regeneración se han ido devaluando. Y cada vez aparece más clara la opción de Pedro Sánchez de oponerse a la investidura de Mariano Rajoy».